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Libre albedrío.

diciembre 16, 2008

Ahora mismo estoy escribiendo este post. Sin embargo, ¿hubiera tenido la oportunidad de hacer otra cosa? Quiero decir, Antes de ponerme a escribir, podía haber comenzado cualquier acción. Sin embargo algo ha hecho que me decida por ésta. Hay quienes llaman a este impulso la Voluntad y a este poder la Libertad. Dos conceptos bastante abstractos que en mi opinión no dejan de ser eso, conceptos. Ahora mismo no sé si soy libre puesto que no sé si hubiera podido elegir otro curso de acción si me hubiera sentado en el escritorio antes de abrir el blog. Habrá quién piense que si pudiera volver al pasado y volver al estado anterior al actual, tendría plena capacidad de elegir cualquier curs de acción, es decir, podría no haberme puesto a escribir este blog.  Sin embargo considero que esto sería posible si yo hubiera conservado la memoria al viajar al pasado ya que de lo contrario estaría en la misma situación inicial. Pues bien, para empezar me gustaría analizar estos dos casos:

En el caso de que hubiera podido viajar al pasado para poder vlver a elegir una acción manteniendo mi memoia intacta, no estaría vianando realmente al pasado sino que seguiría avanzando en mi futuro y la acción realizada previamente seguiría siendo la misma, aunque al volver atrás realizara otra. En este caso, considero posible que se hubiera podido comenzar a hacer algo diferente a escribir este post, ya que sabría qué acción habría ejecutado anteriormente y, tal vez por desgana o por desafiar al destino hubiese cambiado ese pasado ( que se encuentra en mi futuro ). En este caso, como se puede observar ha habido un motivo por el cual cambié mi manera de actuar en el pasado.

Si observamos ahora el caso de un viaje al inicio de mi acción de escribir sin que se mantenga la memoria de lo vivido después de la decisión la cosa cambia. Nos encontramos ante un nuevo intento de elección en el que mi estado sería el mismo que en el momento de la primera decisión. (Supóngase que es el mismo estado). En ese caso, si el estado es el mismo a la hora de realizar esa acción ¿Qué es lo que nos empuja a decidirnos por una cosa o por otra?. Aquí entran filósofos, pensadores y hasta informáticos para hablarnos de la voluntad. Sin ánimos de rebatir nada, si la voluntad nos permie tomar decisiones diferentes al encontrarnos ante situaciones totalmente idénticas y en estados totalmente idénticos. Eso significa que la voluntad no depende de elementos materiales  ( Todavía no consideremos la T.Cuántica) porque nuestro mundo físico debería responder de igual manera ante los mismos estímulos. Al menos eso pensaba Albert con su famoso “Dios no juega a los dados”. En situaciones idénticas la siguiente situación está ya determinada puesto que no debería haber diferencias entre un estado idéntico y otro estado idéntico. ¿Es de cajón no? Pues no. Porque si fuéramos realmente libres esos estados idénticos no serían idénticos. Un ejemplo: Si vemos la película de Titanic, el barco choca con un iceberg y se hunde. Si la rebobinamos y lo volvemos a ver sigue hundiéndose. Y si la vemos otra y otra vez sigue chocando y hundiéndose. Pues bien, si nuestra vida se pudiese considerar una película (consideración ya hecha por los de las experiencias cercanas a la muerte) al rebobinar y volver a darle al play las cosas deberían ser distintas ya que tenemos voluntad. Es como si al rebobinar la peli de titanic, al final el barco no se hunde sino que salta al bloque de hielo.

matrix

 

Ahora considerando la cuántica. Vale, es cierto que es posible que Dios si jugase a los dados. Que no hubiera manera de precisar exáctamente un estado. Según la teoría cuántica, más concrétamente, el famoso teorema de Heisenberg no podemos fijar al electrón en nuestra consideración de estado puesto que cuanto más preciemos su posición, menos conoceremos su momento lineal (velocidad). Así que según esto podremos hacer la suposición de dos estados idénticos, sin embargo si conseguimos llegar a esto, no conoceremos nada del futuro inmediatamente posterior. Conocemos el lugar del electrón pero no sabemos lo que hará después. De hecho estarán todas las posibilidades de acción abiertas. Es decir, podría desaparecer y aparecer en la Luna al instante siguiente. Así pues, la cuántica nos dice que todo es posible, qué maravilla.

Vale, ahora que me he montado mi película y me la he desarmado yo solito vamos a dar el siguiente y último paso. Que mañana tengo clase y no habrá quien me levante. Si, a una semana de Navidad y madrugando. El último paso es que la teoría cuántica tan maravillósamente espectacular trabaja a nivel atómico y subatómico. Lo que viene a decir que las probabílidades de que se puedan aplicar al mundo de nuestro tamaño son del orden de 10^-34, o lo que es lo mismo: 0.0000000000000000000000000000000001% de probabilidades de que se puedan aplicar estas suposiciones a nuestro mundo de gigantes. Así que, por el momento dejaré de pelearme con la libertad, a la que sigo considerando inexistente y espero que mi genética y mi condicionamiento consigan que continúe este post.

aR@Ba

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